miércoles, 2 de abril de 2014

Deeney, Schmeichel, Watford.

12 de Mayo de 2013: “In the circle of life, it’s the wheel of fortune, it’s the lead of faith, it’s the band of hope”. Vida, fortuna, fe, esperanza. Así reza “Circle of life”, una de las mejores canciones de la prolífica carrera de Elton John, utilizada en el año 1994 en la banda sonora de la película de Disney “El Rey León”. En aquellos años 90, Elton daba un giro a su carrera hacia sonidos más sobrios y elegantes, lejos de los años de juventud ataviado con extravagantes disfraces y adornos procedentes del glam-rock que reinaba en la época. David Bowie, Slade, Roxy Music….un estallido que llegó a su fin allá por 1974. En aquel ambiente festivo y espontáneo, Elton John descubrió su afición al fútbol. Y más exactamente, al Watford. Porque Inglaterra es fútbol. Y el fútbol son milagros, sorpresas y hechos impensables.

Vida: Watford es una ciudad tranquila, de casi 80.000 habitantes, situada a 34 km. de Londres, en donde nació gente tan dispar como Geri Halliwell o el excéntrico Vinnie Jones. Un buen día de 1976, cuando el bueno de Vinnie aún vestía traje escolar, Elton John se presentó con la intención de comprar el club local, el Watford F.C. Con la apariencia y el comportamiento de una estrella de rock, Elton prometió a la afición el ascenso a First División. Hasta entonces, los mayores éxitos del club habían ocurrido en los lejanos años 20 y 30, con varias participaciones en First División. Tras esa época, la nada más absoluta. El equipo deambulaba entre Third y Fourth Division con más pena que gloria. La afición había abandonado Vicarage Road. Pero sorprendentemente, el Watford ascendió a Third Division. Y a Second Division. Y a First Division. En cinco años, Elton John había conseguido su objetivo. Por si fuera poco, en su primera temporada lograron el subcampeonato de liga, tan solo superados por el gran Liverpool de los 80. Y es que el fútbol en Inglaterra son milagros y hechos impensables, in the circle of life.



Fe: En los 90, ya lejos de su Watford, Elton sufrió en sus carnes una serie de problemas personales que le mantuvieron alejado de la primera línea. Como el Watford, que tras unos horribles años 90 alcanzó la Premier League un par de temporadas. El tiempo suficiente como para crear una deuda astronómica. Esta vez, no era Elton John, sino la familia Pozzo, propietaria del Udinese italiano, quienes se hacían con el control del club en 2012, y nombraban a Gianfranco Zola como entrenador con el fin de lograr el ascenso. Tras una notable campaña, el equipo se clasifica para el play-off a Premier League. El rival, era el Leicester City, que se imponía en el partido de ida disputado en el King Power Stadium por 1-0. Quedaba la vuelta en Vicarage Road. Había que confiar. Tener fe, it’s the lead of faith.

Esperanza: El 12 de Mayo de 2013 saltaban al verde de Watford los dos equipos. A los pocos minutos, el once de Zola se adelantaba en el marcador gracias a un tanto del checo Vydra. La alegría duró poco para los locales, puesto que David Nugent ponía el 1-1 en el marcador. Llegábamos al descanso con la clasificación muy cuesta arriba para el Watford. Pero en la reanudación, Vydra de nuevo adelantaba al Watford. 2-1. El resultado, pese a todo, seguía favoreciendo al Leicester por el valor doble de los goles en campo contrario. Y así, de esta forma, alcanzábamos el minuto 95 con el Watford volcado en busca del gol que les clasificase. Los 4 minutos de prolongación ya estaban cumplidos. En una caída dentro del área del Watford, el árbitro señala el punto de penalty a favor del Leicester. Anthony Knockaert se dirige hacia los 11 metros para poner el 2-2 en el marcador y finiquitar de forma definitiva la eliminatoria. Salvo Manuel Almunia, portero local, no creo que nadie en todo Watford tuviese esperanza. It’s the band of hope.



Fortuna: Knockaert se encontraba nervioso. Demasiado nervioso para tener la eliminatoria en tu mano con el tiempo cumplido. El disparo del penalty, raso y por el centro, se topó con el pie milagroso de Almunia. El rebote salió despedido hacia el propio Knockaert, quien al rematar de nuevo a bocajarro se encontró con las manos de Almunia en una parada muy meritoria del cancerbero local. Un paradón impensable que hacía levantarse de sus asientos a todo Vicarage Road, para no volver a sentarse jamás. Entre vítores a Almunia, la defensa despeja el balón como puede. El tiempo está cumplido. En apenas 5 segundos el Watford se convierte en una oda a la fé y la esperanza. Todo el equipo sale al ataque en avalancha recordando al "Grande Torino". El balón llega en la banda a Forestieri, que lanza al área hacia la cabeza de Hogg. Este, en lugar de rematar, cede atrás para la llegada de Troy Deeney, que suelta un derechazo imparable a la red. Gol. El comentarista de Sky se vuelve loco. Deeney se quita la camiseta y corre como una gacela. Zola salta y grita desaforadamente aún incrédulo. Cientos de hinchas invaden el campo para celebrarlo. Quizá acaban de ver el final mas sorprendente de su vida. El partido finaliza con 3-1 afortunadamente para el Watford. It’s the wheel of fortune.




Meses después, Elton John publicaba su 31º disco de estudio. Se desconoce si aquel 12 de Mayo la celebración en casa de Elton rememoró a aquellas fiestas salvajes de los 70, pero quizá una de las canciones del disco llamada “A town called jubilee” nos dé alguna pista. También se desconoce si a Deeney le gustaba Elton John. Él y su Watford pusieron Inglaterra patas arriba con aquel gol. Y es que el fútbol es milagroso, extraordinario e impensable. Y Elton lo sabía en 1976.


1 comentario:

  1. *Corrección:Una pequeña gran errata. Tal y como comenta el amigo Lambert ,en este play-off no existe el valor doble de los goles en campo contrario. Por tanto, en el momento de tirar el penalty el Leicester estaba en su mano la clasificación. Al escribirlo lo busqué para asegurarme, así que me da que la web de donde lo saqué tiene otra errata :).
    Gracias a Lambert por la corrección!!

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